Facultad

La senda del Pastor

Originario del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, el pastor Leopoldo Reyes Carballo creció en un entorno religioso variopinto; primero en la iglesia católica, a la que sus padres lo llevaron desde muy pequeño, y luego, durante sus estudios en la escuela secundaria, en la doctrina de los Testigos de Jehová, tras la conversión de sus padres.

Aunque se congregó con ellos por varios años, Leopoldo albergaba dudas en su corazón sobre la veracidad de la Sociedad Watch Tower y sus interpretaciones bíblicas. Esta inquietud le impidió bautizarse en esa fe y, eventualmente, lo llevó a alejarse de ella durante sus estudios universitarios. Así, comenzó una larga e infructuosa búsqueda personal de Dios.

La búsqueda de un mejor futuro lo impulsó, en 1999, a mudarse al norte de México, a la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California. Leopoldo no sabía que ese cambio sería también el catalizador de su transformación espiritual. Allí encontraría lo que por tantos años había anhelado: a la mujer que Dios le tenía destinada. En 2001 conoció a Karina, quien lo introdujo a la fe cristiana, y en 2004 contrajeron matrimonio.


Un nuevo comienzo y el llamado al ministerio

La siguiente etapa de su vida comenzó en 2007, cuando Leopoldo emigró a los Estados Unidos, estableciéndose en Escondido, California. Comenzó a asistir a la Iglesia Bautista Betania, donde su esposa ya se congregaba. Fue ahí donde su búsqueda espiritual llegó a su fin: en 2008, Leopoldo confió en Jesucristo como su Señor, Salvador y Dios, y en obediencia al mandato bíblico, fue bautizado.

Ese mismo año, su vida fue bendecida con el nacimiento de su primera hija, Zyania. Casi de inmediato, Leopoldo se involucró activamente en el ministerio, sirviendo como maestro de la escuela dominical para adultos y maestro de varones. En 2009, la familia pastoral recibió otra bendición con el nacimiento de su segunda hija, Camila.

Su llamado al ministerio se profundizó en 2011. El pastor Crescencio Diaz, con un corazón dispuesto a entrenar obreros, abrió una extensión del Colegio Bíblico Bautista de Estudios Superiores en la iglesia Betania. Leopoldo y su esposa vieron esto como una clara oportunidad del Señor para prepararse. Durante ese tiempo, Leopoldo no solo fue estudiante, sino que también impartió clases de computación y español en la misma extensión. A pesar de las dificultades, el Señor prevaleció, y en el verano de 2016, ambos se graduaron, sin saber que Dios les tenía reservado algo inesperado.

Esa sorpresa se manifestó pronto. A principios de 2017, tras movimientos providenciales en la iglesia donde se congregaban fielmente desde 2007, Leopoldo fue ordenado pastor de la que hoy es la Iglesia Bíblica Bautista Betel, ahora ubicada en Valley Center.


Un ministerio enfocado en la preparación

Desde el inicio de su ministerio pastoral, Leopoldo se ha preocupado por equipar a los miembros de la iglesia Betel para la obra. En 2018, estableció clases de estudios bíblicos, tanto presenciales como en línea, para ampliar el conocimiento de las verdades bíblicas en la congregación.

Bajo su liderazgo, la iglesia Betel ha extendido su impacto a través de varias conferencias clave:

  • Conferencia Los Retos de la Iglesia: Iniciada en 2020 bajo el tema Los Retos de la Iglesia en la Postmodernidad, este esfuerzo ha sido prosperado por Dios. El 7 de noviembre de 2026 se llevará a cabo, por la voluntad de Dios, la séptima edición, titulada «La Segunda Venida de Jesucristo», conferencistas por confirmar.
  • Conferencia de Jóvenes: Viendo la necesidad de la juventud, la iglesia lanzó su primera conferencia de jóvenes en marzo de 2024 sobre «La pureza sexual». Su tercera edición, «Huyan de las pasiones juveniles», se realizó en marzo de 2026, con los pastores Gonzalo Flores, Nilton Escalona y Emmanuel Escandón Ponce.
  • Conferencia de Plantación de Iglesias: En septiembre 18 y 19 de 2026, se llevará a cabo, por la voluntad de Dios, la segunda conferencia sobre Plantación Bíblica de Iglesias, conferencistas por confirmar.

Su pasión por la preparación de obreros lo llevó a fundar, en abril de 2023, el Instituto Bíblico Bautista Fundamental Betel, junto a la Mtra. Karina Cuarenta y el Bachiller Horacio Cuarenta. Actualmente, el instituto prepara a 24 estudiantes en siete países (México, Estados Unidos, Honduras, Nicaragua, Venezuela, Colombia y España), ofreciendo programas de estudios como la Licenciatura en Estudios Bíblicos y diferentes diplomados, como el de Predicadores y Maestros, Pastores, por mencionar algunos. Paralelamente, el pastor Leopoldo ha contribuido con artículos sobre adoración familiar y educación cristiana en revistas como La Fuente y ministerios LOGOI.


Vocación y profesión

Además de su vocación y llamamiento ministerial, por la gracia de Dios, el pastor Leopoldo cuenta con una sólida formación académica y profesional: posee una Licenciatura en Informática, una Maestría en Ciencias Computacionales y un Doctorado en Sistemas Computacionales.

Durante más de ocho años, compaginó su labor profesional con la docencia como profesor de asignatura en universidades de México, como el Instituto Tecnológico de Tijuana, el Centro Universitario de Estudios del Noroeste y la Universidad Autónoma de Baja California. Asimismo, ha desarrollado una carrera en la industria tecnológica en compañías como SONY, Hewlett Packard, CGI e IBM, y actualmente labora como ingeniero de sistemas sénior para ICF.

De la religiosidad a una relación viva

El hermano Daniel creció en un hogar cristiano donde, desde su más tierna infancia, sus padres le instruyeron en los caminos del Señor. Aunque era un asistente fiel a la iglesia y poseía un conocimiento intelectual de las historias y citas bíblicas, él mismo reconoce que durante esos primeros años «conocía el contenido del Libro, pero no a su Autor». No fue sino hasta los 12 años, durante un servicio de aniversario en la Iglesia Bautista Emmanuel en Tijuana, cuando el Señor llamó eficazmente a su corazón y le recibió como su Salvador personal.

Llamado y consagración Tras su conversión, continuó su camino en la fe, aunque inicialmente sin una dirección clara. Sin embargo, años más tarde, el Espíritu Santo trajo una profunda convicción a su vida, llevándolo a tomar la decisión radical de vivir enteramente para su Señor. Esta entrega se manifestó pronto en el servicio práctico, permitiéndosele desde joven servir como asistente de maestro, marcando así el inicio de su vocación docente.

Familia y trayectoria en el ministerio

En su juventud, a la edad de 21 años, conoció a la hermana Vilma, con quien contrajo matrimonio tres años después. Dios ha bendecido su hogar con dos hijos, quienes han crecido bajo el temor de Dios y han confesado a Jesucristo como su Salvador. Como familia, pertenecen actualmente a la Iglesia Bautista Fundamental de Escondido, donde el hermano ha servido fielmente como diácono y, junto a su esposa, como maestro de escuela dominical e iglesia infantil por más de 20 años. Además, tiene el privilegio de liderar el estudio bíblico de los miércoles en el ministerio hispano de su congregación.

Preparación continua

Con el firme deseo de servir al Señor con mayor excelencia y precisión doctrinal, actualmente se encuentra cursando sus estudios en el Instituto Bíblico Bautista Fundamental Betel. Su trayectoria refleja un compromiso inquebrantable con la enseñanza de la Palabra y un corazón dispuesto a seguir aprendiendo para la gloria de Dios y la edificación de la iglesia local.

Primeros años y trasfondo espiritual

El misionero Javier Echeverry nació en Tuluá, Valle del Cauca, Colombia. Ante la ausencia de su padre biológico, Javier experimentó desde temprana edad un vacío que años más tarde solo el Señor Jesucristo lograría llenar. Reconoce con gratitud la fidelidad de Dios a través de su madre, quien con esfuerzo y amor se dedicó a su crianza, y de sus abuelos, católicos devotos que le inculcaron una conciencia temprana sobre la existencia de un Dios Creador.

A pesar de haber cumplido con los sacramentos tradicionales de su infancia, Javier experimentaba confusión ante la veneración de múltiples figuras y el testimonio contradictorio que observaba en su entorno religioso. Sin embargo, estos años formaron en él una inquietud espiritual que Dios usaría para guiarlo hacia la verdad.

El despertar a la verdad

A los 14 años, mientras trabajaba en la recolección de café, Javier fue testigo de una conversación que marcaría su destino. Al escuchar el contraste entre los argumentos tradicionales y la defensa de un compañero cristiano sobre la suficiencia de la Biblia y de Cristo como único Salvador, Javier quedó impactado por la coherencia de las Escrituras. Aunque en ese momento no se entregó al Señor y se dejó llevar por las influencias del mundo, el respeto por el Evangelio quedó sembrado en su corazón.

Conversión y llamado

En el año 2008, tras atravesar una crisis personal profunda, Javier aceptó una invitación a un culto de oración. Tras experimentar una respuesta milagrosa y específica a su petición en apenas 20 días, confirmó que Jesucristo era real y personal. No obstante, fue a finales de 2012 cuando el vacío de una vida sin propósito lo llevó a un arrepentimiento genuino. En marzo de 2013, Javier entregó su vida a Cristo, encontrando finalmente la satisfacción que el mundo no pudo brindarle.

Transición a la sana doctrina y ministerio

En 2014 contrajo matrimonio con su esposa, Liliana. Aunque inicialmente formaron parte del movimiento pentecostal unitario, el Señor otorgó a Javier un espíritu de discernimiento y un hambre profunda por la exégesis correcta de la Palabra. Tras un periodo de estudio y oración, Dios los guio en 2017 a la Iglesia Bautista Amistad en Cristo, bajo el liderazgo del misionero Mark Gerosin, donde abrazaron la sana doctrina.

Su pasión por el servicio se manifestó rápidamente. Tras mudarse a una zona rural por razones de fuerza mayor, Javier y su esposa iniciaron grupos de estudio bíblico con el respaldo de su pastor. Al ver el fruto de nuevas almas ganadas para Cristo y bautismos, el deseo de servir a tiempo completo se convirtió en un llamado irresistible.

Actualidad y plantación de iglesias

En abril de 2023, en respuesta a sus oraciones por dirección, Javier y su familia se trasladaron a la ciudad de Pitalito, a 1000 km de distancia, para plantar la Iglesia Bautista Siguiendo a Jesús. Tras un año de labor fiel, fue ordenado como ministro por su iglesia enviadora.

Actualmente, Javier ejerce su ministerio pastoral mientras completa su formación teológica en el Instituto Bíblico Bautista Fundamental Betel. Su historia es un testimonio de cómo Dios transforma la confusión en claridad y el vacío en una vida de servicio dedicada a la expansión del Reino a través de la exposición fiel de las Escrituras.